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PESADILLA EN AYUNAS

Experimento #R05#TY1O/ Pesadilla en ayunas. Luchas por salir. Te revuelcas con violencia, pataleas.  Atrapado te encuentras en un saco que te deja a oscuras, pero que me permite verte.  La placa intradérmica que inserte en tu nuca tintinea en la oscuridad. Cuando la activo, sudas  sustancias de diseño y expulsas  un olor a cuerpo en descomposición. A tus pies se amontona un chirrido inmundo: mil ratas de caño. Enloquecidas por tu olor, m anotean al aire sin  poder alcanzarte. Invaden tu encierro con las dos mil luces rojas que arrojan sus un mil miradas.  No solo son las ratas. Este otro que te acompaña te acecha desde el agua con su único ojo. L a coraza que es su piel es una extensa nariz. Huele tu miedo, y huele el odio de las ratas. Y cuando por las noches lo oprime la luna, s us aletas que en ocasiones son pies, se convierten en alas. Y volando te ataca: eres un saco y el te boxea.  Te ahorca el pánico.  El animal  no te suelta. Sus...
Despertó boca abajo, envuelto en un charco de agua y mucho lirio. El entorno son la neblina como de cortinas cerradas y sol que no quiere dar la cara. En lo alto, invisible entre tanta nube,  suenan las  aspas de un objeto en movimiento. De la neblina emerge un láser rojo de mira telescópica, dibujando un circulo en su pómulo izquierdo.  Dog beach. Ahí los aventaron. Sabiendo que la droga, bien envuelta y con un poco de aire dentro, flota. Creyendo saber que él no sabia nada. La sal del agua en dog beach está muerta. Muerte inducida por toneladas de pelotitas de plástico, que al fondo del agua regulan la temperatura, matan patógenos y (para el placer de quien los vecinos) hacen que todo flote. Como en el mar muerto en el Levant, dijo alguien.  De la neblina salió una extremidad metálica con garras; levantó el paquete y se enrollo en reversa. El vibrar de las aspas sobre el agua se fue alejando. Tuvo miedo, necesidad del estómago y sed. Al salir el sol, le quedaba la ...

Octavio Paz

De esos veranos inquietos que duraban mas que un domingo sin final, me recuerdo leyendo a Paz. Bajo el sol y las calles vacias, y de los dias de vigilia y de playa, las niñas y niños ignoraban, lo que signica haber leido a Paz. Pero luego llego un dia, y Paz dejo de importar, pues crecidos, de cuerpo y de mente, decidimos, libro en mano,  ahogarnos en lo profundo del mar.

LA LUNA

De ti caen, en pedazos diminutos, el ocaso de otras vidas: piel muerta, hormonas caducas, pensamientos innobles. Para quitarme las ganas de querer leer. Con los ojos vendados me he puesto a escribir. Te arrebato mi ciencia y me propicio poder. Te regalo paciencia Y te mando a correr.

UN DOMINGO SIN PROPOSITO

Alterado y con frío. Tu figura me estorba y por la ventana no puedo ver. Tu olor, ese tufo dulzón del perfume pegado a tu cuerpo, mezclado al de los cigarrillos que no dejas de fumar, al de las cervezas que zampaste anoche y al de tu cuerpo mal lavado (los orines que no te limpias cuando bebes, el trajín de la noche y las salivas ajenas). Tu cuerpo titila, pero no es de frío. Es, creo, la necesidad de todas tus carnes por deshacerse de ti. De tirarse desde lo alto de la ventana que son tus ojos, y caer cabeza abajo y dejarte incorpóreo. Te tiembla la pierna, lo siento. También te muerdes las uñas, ciñes el ceño, se te cierra un párpado. Es evidente: no te aguantas por dentro. Y menos esta mañana, con la cruda que te cargas.  De pronto rajan las campanas de la iglesia sus doce campanazos. Casi te caes del susto. Es mediodía y tu en la ventana, supurando tus olores, temblando tus temores. Lo se y lo veo, sin saberlo, ni verlo; enredado entre las sábanas como estoy, con estos ojos que...

MIGAJAS

Esta migraña chapucera que todo lo asusta, que todo lo esconde. Que viene de lejos,  de un pasado en ruinas, con lluvias eternas. Torpe y con cuidado, dice que me extraña, que sin mi enviuda.  Pañuelo en mano, melancolica y cabizbaja se aferra y me miente. Su amor, si eso es acaso, me taladra la frente. Me cuece los ojos, y el dolor solo crece, me enloquece.

RIO ABAJO

Me seco de tu olor  que viene de otro sueño que no es este, es mas bien otro que niego. El trasiego de este aroma en este sueño puro viento con aliento a miedo me le acerco y se va luego.