PESADILLA EN AYUNAS

Experimento #R05#TY1O/ Pesadilla en ayunas.

Luchas por salir. Te revuelcas con violencia, pataleas.  Atrapado te encuentras en un saco que te deja a oscuras, pero que me permite verte. La placa intradérmica que inserte en tu nuca tintinea en la oscuridad. Cuando la activo, sudas sustancias de diseño y expulsas un olor a cuerpo en descomposición.

A tus pies se amontona un chirrido inmundo: mil ratas de caño. Enloquecidas por tu olor, manotean al aire sin poder alcanzarte. Invaden tu encierro con las dos mil luces rojas que arrojan sus un mil miradas. 

No solo son las ratas. Este otro que te acompaña te acecha desde el agua con su único ojo. La coraza que es su piel es una extensa nariz. Huele tu miedo, y huele el odio de las ratas. Y cuando por las noches lo oprime la luna, sus aletas que en ocasiones son pies, se convierten en alas. Y volando te ataca: eres un saco y el te boxea. 

Te ahorca el pánico. El animal no te suelta. Sus cien colmillos aprietan tu abdomen, sientes el ardor eléctrico, hueles a carne quemada, se engrían las ratas.  

El animal que parece pez, pero que no lo es, y que tiene un cuerno en la frente, sin ser unicornio, te embiste, te muerde. Parece alterado. Lo altera tu olor, lo alteran las ratas y su chirrido incansable.

Me das lástima. Quisiera sacarte de ahí, pero mi voluntad me lo impide. Me advirtieron que la histeria ajena es adictiva, pero no hice caso. Miro a las ratas, te miro a ti, y miro al otro, que enfoca su unico ojo y te huele.

No termino de gozar. Te ajusto la placa en la nuca, incremento tu olor. El chirrido de las ratas se dispara, y el que no es unicornio entrechoca su cuerpo contra el tuyo sin parar. Sale la luna y la cosa se pone peor.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

RIO ABAJO

LOS DEL SUEÑO DE ANOCHE

Octavio Paz